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NUESTRAS GEMAS DE EXCEPCIÓN

Cada piedra que seleccionamos es objeto de una atención esmerada. El color, el brillo, la pureza y el carácter guían nuestra elección, siempre respetando el equilibrio natural de la gema.
Seleccionadas una a una junto con nuestros gemólogos y socios de confianza, nuestras piedras revelan una intensidad única, destinada a perdurar en el tiempo.
Son el punto de partida de cada creación. Porque una piedra excepcional nunca se elige al azar, sino que se reconoce.

EL DIAMANTE

Símbolo de eternidad y pureza, el diamante fascina por su brillo incomparable. Cada piedra revela una luz única, reflejo de su carácter y su calidad.

En Deloison, todos nuestros diamantes van acompañados de un certificado expedido por laboratorios independientes de reconocido prestigio, como el GIA o el HRD. Este documento acredita la autenticidad de la piedra, así como sus características (peso, color, pureza y talla).

¿Cómo elegir un diamante?
Para orientarle, nos basamos en las 4 C, los criterios universales que determinan la belleza y el valor de un diamante: carat, color, corte y pureza.

El peso (quilates):

Este mide el peso del diamante. Es una cuestión de equilibrio: dos diamantes del mismo peso pueden parecer diferentes según su talla. Lo esencial es elegir el quilate que realce la mano sin romper la armonía del diseño.  

El color:

A la hora de comprar un diamante, el color es también una de las características importantes que hay que tener en cuenta.

El color de un diamante se clasifica de la D (incoloro) a la Z (tintado).

Cuanto más incolora es la piedra, más claridad e intensidad tiene su reflejo. En Deloison, nos decantamos por los tonos entre D y H, reconocidos por su incomparable luminosidad.

El corte:

El tallado de un diamante, es decir, la forma en que está tallado, es el criterio fundamental de su belleza. Determina su capacidad para captar y reflejar la luz, revelando así todo su brillo.

Se evalúa en función de la simetría, las proporciones y la calidad del pulido, y es clasificada por laboratorios independientes como el GIA, el HRD o el IGI.

Recomendamos elegir calidades que vayan de «Muy buena» a «Excelente» para obtener un brillo óptimo.

La pureza (clarity):

suele ser la última característica que se tiene en cuenta, ya que es la que menos impacto visual tiene en el diamante. Los diamantes clasificados como SI1 y SI2 pueden presentar inclusiones visibles a simple vista.

En Deloison Paris, seleccionamos para nuestras clientas diamantes con inclusiones blancas y prácticamente invisibles. La mayor parte de nuestra clientela se decanta por piedras con una pureza comprendida entre VS2 y SI1.